"Perhaps you watched this initial questioning;
most people on earth did, on television sets, radio, short wave..."
La dimensión desconocida: Temporada 3, Episodio 24 «To Serve Man»
El episodio de La dimensión desconocida es puro entretenimiento. En un mundo dominado por nueva tecnología, guerras en tierras lejanas, y otras situaciones similares, llegan extraterrestres a la Tierra. Ofrecen ayuda de varias formas incluyendo avances en agricultura, sistemas de protección y más. Parece ser una oferta incomparable y valeroso, ¿verdad? Todos los seres humanos del mundo pensaron lo mismo; la mayoría de la gente de la Tierra escuchó la primera interrogación de los Kanamitas por la televisión, la radio, o la onda corta. Los humanos confiaron tanto en los avances tecnológicas que ofrecían los Kanamitas que hacían cualquier cosa que les pidieran. Estos extraterrestres dieron solución tecnológica al hambre, la guerra y otros problemas globales; básicamente eran salvadores de la Tierra. Por lo menos hasta los finales minutos en que nos damos cuenta de que los Kanamitas usan los humanos como comida.
¿Cuánto confiamos en la tecnología? La película Wall-e presenta un mundo no tan difícil de imaginar. Wall-e es un robot asignado a limpiar el mundo que la gente destruyó por descuido mientras los humanos vivían en cohetes y estaciones espaciales.
En el vídeo, ¿cómo son las personas?
GORDAS.
No podían caminar sino que flotaban con la ayuda de una máquina. Comían y comían más mientras hablaban--por máquina--a la persona a la par suya. Su tamaño refleja cuánto se acostumbraron a una vida fácil y sin dificultades. Esto no es la manera de vivir. Todos confiaron en que los robots harían todos los quehaceres y que ellos, los humanos, tenían dominio sobre los robots. Estaban viviendo una mentira.
Las personas en La dimensión desconocida y en Wall-e tenía un problema en común: confían demasiado en la tecnología. Veían los problemas y una solución inmediata y decidían seguir y confiar en la tecnología. Era imposible que los humanos vieran más allá que su problema. Quedaron conforme con la inhabilidad de apoyarse físicamente en Wall-e; quedaron satisfecho que una máquina de descubrir mentiras indicó que el Kalamita respondió en la manera correcta. Cuando se comprobó que los Kalamitas no eran fuente de peligro, por la ayuda que los dieron a los humanos, los humanos bajaron su defensa, no quedó ninguna protección. Las personas en Wall-e no consideraron que el robot que les guiaba podría darles mala información. Ni el capitán del nave espacial lo consideró porque estaba conforme con el paradigma que se había creado.
De este tema debemos aprender a romper los paradigmas en nuestras vidas.
La vida es para vivir, no para quedar conforme.
Cuestiona. Busca. Haz lo inesperado.
Vive la vida llena.
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