Thursday, February 28, 2013

Cobrando vida


“Volví a palpar el Chac Mool. Se ha endurecido, pero no vuelve a la piedra. No quiero escribirlo: hay en el torso algo de la textura de la carne, lo aprieto como goma, siento que algo corre por esa figura recostada…Volví a bajar en la noche. No cabe duda: el Chac Mool tiene vello en los brazos.”
(Los días enmascarados: Chac Mool por Carlos Fuentes. Línea 133-137)

Todos los que hemos leído este cuento podemos decir que Filiberto es un poco loco. Es importante que reconozcamos que la culpa que experimenta viene de su inhabilidad de aceptar su lado sombra o real; está atrapado por el lado de luz y lógica. Filiberto intenta conectar con su lado sombra por medio de las estatuas que colecciona como lo es el Chac Mool que compra en la Lagunilla. Sin embargo, su habilidad de entender al mundo alrededor de él es defraudada por sí mismo. Termina enloquecido, enredado por un mundo desconocido.

Podemos ver esto ilustrado en la cita antedicha. Hay sensaciones y características de criaturas que no deben aparecer en una estatua. Según su parecer, Chac Mool se convierte en más que estatua; realmente es el dios de la lluvia. El resto de su vida, Filiberto es esclavo a este dios que ahora tiene la textura de carne y algo que corre adentro. Cobra vida.

En “The Indian in the Cupboard” vemos a un niño, llamado Omri, que tiene un encuentro con magia cuando toma una muñeca india y trasforma en un indio real llamado Little Bear. Además de Little Bear, a otras figuras como Boone el caballero entra la magia y son trasformados en seres vivos. Tienen muchas aventuras juntos.



 



Aparte de un amigo de Omri, toda la gente pensó que Omri estaba loco, todos pensaron que estaba imaginando las aventuras que tuvo con Little Bear. Pero el indio pudo sentir, pudo mover, tuvo deseos que solo los seres humanos tienen. ¿Era real? En Chac Mool vemos lo mismo de una estatua que, según el parecer del protagonista, sí era real. Era un ser vivo por lo menos al protagonista. Omri vio y palpó con sus manos la textura de la carne de Little Bear; habría sentido la sangre corriendo por las venas. Esta sensación cambió la actitud de Omri y aunque los demás le dijeron que no era cierto, lo sabía él.

Aquí podemos preguntarnos sobre la locura de Omri. Sabemos que Filiberto no estaba bien con ambos lados luz y sombra; tenía un desbalance. ¿Tuvo el mismo desbalance Omri? ¿Es eso lo que causó la dicha magia y su amigo real? Omri aprende a vivir con ambos lados y entonces no se enloquece, un fin muy diferente al de Filiberto. La potencial se logra al aceptar ambos el lado luz y el lado sombra como Omri. Si no, nos enloquecemos como Filiberto.

Thursday, February 21, 2013

La existencia reproducida

“…de pronto me asaltó una idea terrible, y era la de que las máquinas aquellas tuvieran su alma, un alma mecánica, y que eran las máquinas mismas las que me compadecían.”
(Mecanópolis por Miguel de Unamuno, página 105)

¿Cómo podemos diferenciar entre un robot y un ser humano? Me enteré de que esa no es una pregunta tan fácil de contestar.

En Mecanópolis encontramos la historia de un hombre que se pierde en un desierto, aislado de todo. Con suerte encuentra un tren en el cual se sube y que empieza a viajar con prisa. Llega a una ciudad desierto en otro sentido: no había ningún ser vivo, ni humano ni animal. Después de algún tiempo de vivir en Mecanópolis, rodeado por los misteriosos habitantes de ella, el personaje se da cuenta de que son máquinas los habitantes. Más que esto, las máquinas sienten simpatía hacia él (vete la cita de introducir). El hecho de que hay máquinas que tengan la capacidad de compadecer y sentir emociones le llena de temor.

Este cuento no es el único que habla de las máquinas llegando a tener los mismos atributos del ser humano. En A.I. Artificial Intelligence, vemos otro ejemplo en que las máquinas tienen un atributo que antes era característica únicamente de los seres humanos: el amor. En el clip a continuación, busca otros atributos humanos que demuestran los robots.



La canción, hecha de partes de la película mencionada, muestra algunas escenas en que los robots como David (el niño) en las que claramente expresan sentimientos como temor y desesperación, urgencia y amor. Este robot en forma de niño fue programado para poder amar. Trae implicaciones éticas en la misma manera que Mecanópolis las trae: ¿qué constituye un humano? David sentía amor real; también sentía gozo, tristeza, miedo, compasión. Sabemos que los mecanopolistas sentían compasión. ¿Qué otros sentimientos experimentan? Ellos escribieron y produjeron documentos que el protagonista pensó que tenían que venir de otros seres humanos. Al ver que las máquinas tuvieron almas también, fue atacado por un miedo inmenso. ¿Por qué tuvo miedo? Porque las máquinas pueden todo lo que hacen los humanos pero lo hacen a un nivel mayor. El arte, el transporte, la vida de uno, aún las emociones se hacen perfectas en los robots. Realmente son los humanos en su forma perfecta.

Y esto sí es un poco espeluznante.

¿Hasta dónde llegará el progreso de los robots?

Thursday, February 14, 2013

Esperar lo inesperado

"Perhaps you watched this initial questioning; 
most people on earth did, on television sets, radio, short wave..."
La dimensión desconocida: Temporada 3, Episodio 24 «To Serve Man»

El episodio de La dimensión desconocida es puro entretenimiento. En un mundo dominado por nueva tecnología, guerras en tierras lejanas, y otras situaciones similares, llegan extraterrestres a la Tierra. Ofrecen ayuda de varias formas incluyendo avances en agricultura, sistemas de protección y más. Parece ser una oferta incomparable y valeroso, ¿verdad? Todos los seres humanos del mundo pensaron lo mismo; la mayoría de la gente de la Tierra escuchó la primera interrogación de los Kanamitas por la televisión, la radio, o la onda corta. Los humanos confiaron tanto en los avances tecnológicas que ofrecían los Kanamitas que hacían cualquier cosa que les pidieran. Estos extraterrestres dieron solución tecnológica al hambre, la guerra y otros problemas globales; básicamente eran salvadores de la Tierra. Por lo menos hasta los finales minutos en que nos damos cuenta de que los Kanamitas usan los humanos como comida.


¿Cuánto confiamos en la tecnología? La película Wall-e presenta un mundo no tan difícil de imaginar. Wall-e es un robot asignado a limpiar el mundo que la gente destruyó por descuido mientras los humanos vivían en cohetes y estaciones espaciales.




En el vídeo, ¿cómo son las personas?
GORDAS.
No podían caminar sino que flotaban con la ayuda de una máquina. Comían y comían más mientras hablaban--por máquina--a la persona a la par suya. Su tamaño refleja cuánto se acostumbraron a una vida fácil y sin dificultades. Esto no es la manera de vivir. Todos confiaron en que los robots harían todos los quehaceres y que ellos, los humanos, tenían dominio sobre los robots. Estaban viviendo una mentira.

Las personas en La dimensión desconocida y en Wall-e tenía un problema en común: confían demasiado en la tecnología. Veían los problemas y una solución inmediata y decidían seguir y confiar en la tecnología. Era imposible que los humanos vieran más allá que su problema. Quedaron conforme con la inhabilidad de apoyarse físicamente en Wall-e; quedaron satisfecho que una máquina de descubrir mentiras indicó que el Kalamita respondió en la manera correcta. Cuando se comprobó que los Kalamitas no eran fuente de peligro, por la ayuda que los dieron a los humanos, los humanos bajaron su defensa, no quedó ninguna protección. Las personas en Wall-e no consideraron que el robot que les guiaba podría darles mala información. Ni el capitán del nave espacial lo consideró porque estaba conforme con el paradigma que se había creado. 

De este tema debemos aprender a romper los paradigmas en nuestras vidas. 

La vida es para vivir, no para quedar conforme. 

Cuestiona. Busca. Haz lo inesperado.

Vive la vida llena.

Thursday, February 7, 2013

¿Qué es importante?

“¡Qué les importa a ellos la fealdad! 
A ellos les importa la tierra, las yuntas, y una perra sumisa que les dé de comer.” 
(La casa de Bernarda Alba por Federico García Lorca línea 323)

¿Qué es lo más importante en la vida de una persona?

Las respuestas son distintas dependiendo de la persona a quien preguntas. Algunas dirán las relaciones familiares o la religión. Otras indicarán el trabajo, la habilidad física, la destreza mental, con el arte, etcétera. Se puede enumerar montones de cosas similares que sean significativas pero cambia con la persona y su experiencia con la vida. En la obra de Lorca, uno de los personajes una prevista a qué los hombres de esta época y sitio consideran valeroso. En este caso, Martirio, usando el contexto de otra mujer del pueblo como evidencia dice que a los hombres les importan lo terrenal o lo material. Lo que menos importa para éstos es la mujer misma.

La palabra cazafortunas (gold-digger) viene a la mente pero en sentido masculino. En el siguiente video, una canción originalmente por Kanye West y Jaime Fox, los personajes del programa Glee explican que es un(a) cazafortunas. Los cantantes reflejan sobre sus relaciones centradas en el dinero. Gritan las palabras “pre-nup”–un acuerdo antes del matrimonio que restringe las finanzas en caso de divorcio–en el transcurso de la canción. La necesidad siempre se relaciona con algo de la bolsa.


Podemos ver que los pensamientos que expresó Martirio abarcan un tema de toda época y de todo lugar. Los hombres y las mujeres bien fácilmente pueden malinterpretar qué es realmente importante. Si el éxito se ve en cantidad de tierra, la tierra llega a ser el factor más importante en el matrimonio. Podemos ver que es una complicación. La felicidad de las mujeres de la obra depende en parte de su matrimonio pero será muy complicado. La fealdad, o el amor, no importa. Así con el “pre-nup” no hay confianza, no hay esperanza. Sin estas cosas es difícil tener amor y una relación real. Todo el mundo llega a ser Gold-diggers y nada más.

¿Qué es lo más importante en tu vida?